Afterthoughts on mirror (ing): Medellín/Tijuana.

When you think the night has seen your mind

That inside you’re twisted and unkind

Let me stand to show that you are blind

Please put down your hands

‘Cause I see you…

I’ll be your mirror,Velvet Underground, 1967.

Mi propuesta de participación para  Proyecto Coyote partió de la apropiación de la figura de Joseph  Beuys. Detrás de este gesto inicial, no hubo un profundo razonamiento sino una decisión de tipo visceral. Sin embargo, a la distancia me parece que fue un ejercicio de espejeo/mirroring (1) en el cual abundaré a continuación para presentar posibles lecturas y resonancias, no sólo en relación a mis inquietudes personales sino hacia algunos de los planteamientos curatoriales de Proyecto Coyote.


A nivel anecdótico e icónico, la acción “I Like America, and America likes me” de 1974, funcionaba perfectamente para implementar mi ejercicio performatico en Medellín. Como referente icónico, me permitió enfatizar la problemática auto-exotización alrededor del motivo del coyote, el cual ocupaba un lugar central de la articulación del proyecto general (Proyecto Coyote) y del personal (Deriva Coyote). En el caso del discurso curatorial, este “motivo” fue espejeado/mirrored para introducir las funciones del facilitador de cruces ilegales fronterizos (en este caso cruzar a 13 productores y activistas culturales bajo el paraguas protector de una residencia artística). La iconicidad del coyote, en mi caso particular, me permitió apuntar hacia el asunto de la autoconstrucción de la identidad mítica. Beuys elige este animal por sus referentes a culturas prehispánicas y supongo por sus connotaciones místicas o espirituales, que estaban siempre presentes en sus crípticos referentes filosóficos-ideológicos. Así mismo para eludir e ignorar la cultura postindustrial “norteamericana”.

En la implementación de mi acción, el motivo del coyote, me obligó a desarrollar una narrativa, una “razón de ser” dentro del proyecto ( la cual se extiende inclusive hacia este ejercicio escritural) sobretodo en relación con mis interlocutores callejeros: ¡Hola! Soy un artista de Tijuana, pero no soy realmente tijuanense; represento un coyote, que es un agente involucrado en el tráfico de personas en la frontera de México con los E.E.U.U., pero también es un animal mítico relacionado con los chamanes de la región; pero también fue una acción que un artista alemán hizo en los Estados Unidos,aunque también es el nombre del proyecto artístico del cual formo parte, etc).

Esta narrativa me confrontaba continuamente, ya que nunca era acertada, no se ajustaba a las condiciones contextuales de su enunciación ni de los interlocutores. Al ser reelaborada en este texto, puede ser entrelazada una problemática transversal: las narrativas de identidad mítica, de las cuales Beuys (2) pero también Tijuana y Medellín forman parte. Esta problemática plantea la imposibilidad y el riesgo, como apunta Sanromán, de cierto tipo de proyectos, en los que la producción de espejismos narrativos sobre el origen y autenticidad de lugares y personas son obstáculos y trampas en las que los agentes involucrados “caen” inevitablemente pero que también producen activamente. Sin embargo, también nos plantea que todo mito fundacional siempre se auto-construye y reconstruye al enunciarse.

Entonces traer a colación a Bronterferbrenner, es útil para apuntar hacia dos campos enunciados por Sanromán y mas extensivamente por el MDE11: los riesgos (autoexotización, exotización, colonialismo) del intercambio cultural y la educación. En este sentido la ecuación de espejeo planteada por la curaduría de Proyecto Coyote, introduce en mi opinión, el reconocimiento y construcción del “otro” cultural a partir de las ecuaciones identificación positiva y negativa:  Tijuana es como Medellín y Tijuana No es como Medellín. Asi mismo, la relación de mirroring  se dirige no solo al reconocimiento sino a los procesos de adaptación o asimilación “to learn from its urban processes; to learn from the position and agency granted its citizens and their possibilities of participating in the creation of the city; from its ways of thinking art, architecture and urbanism as part of a project of endogenous citizenship”.

Nota 1: El fenómeno perceptivo intergrupal de ”mirrioring” descrito por Urie Bronterferbrenner (1961) es el comportamiento en el que una persona “copia” a otra persona por lo general, mientras se encuentra en la interacción social con ella. Se imitan gestos, movimientos, lenguaje corporal, tensiones musculares, expresiones, tonos, movimientos oculares, respiración, tempo, acento, actitud, elección de palabras y metáforas así como  otros aspectos de la comunicación. Con frecuencia se observa entre las parejas o amigos cercanos. Habría que señalar que este fenómeno ha sido aplicado en campos diversos de la psicología, por un lado, en relación al desarrollo humano (psicología infantil) y por el otro, de la psicología política, particularmente en el caso de “la construcción del enemigo” durante la guerra fría entre Rusia y los Estados Unidos. En términos muy amplios puede decirse que este fenómeno de espejeo/mirroring puede implementarse como una operación  de carga positiva o negativa: ser como el otro o no ser como el otro.

Nota 2:  Recordemos el relato del accidente aéreo del cual según el propio Beuys fue rescatado por los “tartaros” y que dieron la “razón de ser” a sus materiales icónicos como la grasa y el fieltro. Retomar el asunto de la construcción mítica de la identidad de  Beuys nos plantea problemáticas no superadas, como lo enuncia Benjamín Bulloch en su ensayo, ¨Beuys: The twilight of the idol”, sobre los peligros de la adoración acrítica  del ídolo y la estetización de la política. Esta postura me parece prescriptiva cuando trabajamos con asuntos como la representación espectacular de violencia y narcotráfico en relación a ambas ciudades o cuando tratamos de asir las nuevas narrativas de reconstrucción civil en las mismas. Estas palabras apuntan hacia el asunto de la auto-exotización, las narrativas miticas y sus contranarrativas. Con esto me refiero a que la contranarrativa tijuanenese sobre la “Leyenda negra”, ha sido la del laboratorio cultural y más recientemente la del laboratorio social que busca la regeneración cívica. Sin embargo, la difusión de una, no cancela la existencia de su antecesora. En el campo de la producción cultural local, estas narrativas pendulan entre el orgullo regionalista, la abyección y  la sublimación. Entiendo que Medellín, también cuenta con sus representaciones míticas y narrativas entronizadoras sobre narcotráfico, violencia y victimización. Seria un error afirmar que las acciones y programas implementados para la recuperación del tejido social y la regeneración estratégica del espacio publico en ciudades como Bogotá y Medellín, han sido en vano o son inexistentes, ineficientes o infelices. Lo que quiero decir, es que las contranarrativas de “la ciudad del vicio y perdición”, que aluden a las iniciativas ciudadanas y de  responsabilidad social también corren el riesgo de centellar en la cima de una duna, sino hacemos el esfuerzo de fincarlas en el tiempo y el espacio así como contextualizarlas con sus actores específicos.

Deriva Coyote retoma la figura del coyote no en su connotación fronteriza del agente involucrado en el cruce de personas sin estatus migratorio sino que se redirecciona hacia el mundo del arte contemporáneo para apropiarse de un referente paradigmático: el performance de Joseph Beuys “ I Like America and America Likes Me” de 1974.

Photo credit Caroline Tisdall © DACS 2005

Joseph Beuys, I like America and America likes me, 1974

En dicha acción Beuys pasó tres dias encerrado en una habitación con un coyote.Desde su llegada a la ciudad de Nueva York, el artista planteó una serie de estrategias ( como envolverse en fieltro y ser transportado en una ambulancia) para no tener que “tocar suelo americano” hasta ser conducido a la galería donde la acción se llevó a cabo. Beuys explicó más tarde: “Quería aislarme y no ver nada demás de Ámerica que no fuera el coyote.” El título de la obra está llena de ironía y revela entre otras cosas la oposición de Beuys hacia las acciones militares estadounidenses en Vietnam y a la hegemonía del arte norteamericano de ese momento.

Beuys empleó en su acción mantas de fieltro, un bastón y guantes que tenían una carga escultórica. Además de estos materiales, cada día se introducían al espacio de la galería cincuenta copias del Wall Street Journal sobre las cuales el coyote orinó en repetidas ocasiones. Beuys regularmente realizó la misma serie de acciones con los ojos continuamente fijos en el coyote. En algunos momentos de descanso, acumuló en torno a él trozos de fieltro para sugerir la figura de un pastor con su cayado cuidando de su rebaño. Por su parte, el coyote mostró un comportamiento a veces cauto, otras veces agresivo y algunas veces sociable. Al final de la acción, Beuys fue envuelto de nuevo en fieltro y regresó al aeropuerto en la ambulancia.

PROPUESTA:

Deriva Coyote, retomará ciertos aspectos de esta acción para subvertirlos, dada la diferencia radical en tiempo y espacio en la que se desarrollará este proyecto. En primer lugar hay una inversión en el traslado geográfico del autor, en este caso yo, de norte a sur. En esta inversión se enfatiza una díada problemática entre aprender y aprehender Medellín, a diferencia de la estrategia de aislamiento y evasión de Beuys en Nueva York. Para mí, la razón del viaje será mirar fijamente a los ojos de la ciudad, recorrer sus calles y salir al encuentro de sus habitantes para ser transformado.

Cosmonauta, 2007

Anteriormente he desarrollado acciones en el espacio público (Cosmonauta, 2007, Economía del gesto, 2007-2011) para deambular en la ciudad elaborando micronarrativas fragmentarias y efímeras, algunas veces elaborando un comentario crítico, en otras simplemente poético. La caracterización de los personajes performers han sido claves para activar diferentes interpretaciones sobre el sitio específico donde se desarrollan las acciones. En este caso, me interesa hibridar la figura del coyote y el pastor/artista por medio de un vestuario que aluda a los materiales y elementos empleados por Beuys en su acción de 1974.Este coyote antropomorfo recorrerá las calles para entablar diálogos que le permitan ejercitar el método pedagógico más antiguo de occidente: la mayéutica. El traje permitirá cierto despliegue de artefactos y mobiliario que me permita registrar las
derivas por la ciudad así como dialogar con una relativa comodidad con quien desee ser mi interlocutora. El énfasis curatorial del Encuentro sobre hacer de éste un evento de “ciudad” me permite replantear mi acción fuera de las instalaciones de Taller 7 y desplegarla hacia las calles y personas de la ciudad de Medellín. Esta es la segunda inversión del proyecto; en lugar de pasar 3 días encerrado observando los ojos del coyote en un ritual solipsista, saldré a las calles de Medellín para que las calles y sus habitantes rompan con mi dialogo interno.


Suburban death, Felipe Zuniga, 2008

METODOLOGÍA:

¿ Realmente se puede aprender de los procesos artísticos aplicados como metodologías de conocimiento?

¿Existe un tipo de sociabilidad que estos procesos posibiliten y amplíen la perspectiva positivista de la educación bancaria?

Cada día pretendo aplicar alguna metodología desarrollada por artistas contemporáneos para navegar el espacio urbano. Observar, mapear, coleccionar y dialogar serán acciones constantes que aplicaré en mis derivas por la ciudad.La estrategias serán extrapoladas de artistas como On Kawara, Win Wenders, Illya Kabakov, entre otros y serán ofrecidas a los transeúntes/interlocutores para ser realizadas individual o colectivamente y obtener un retroalimentación sobre las posibilidades de dichas estrategias.

BITÁCORA:

Día 1: Plaza de San Ignacio, Medellín, Colombia, 2011.

Día 4: Universidad Nacional, Medellín, Colombia, 2011.