En nuestro andar cotidiano por la ciudad salen a nuestro encuentro una multitud de mensajes de distinta índole, no solamente textos e imágenes, también fachadas de edificios, avenidas y plazas, incluso acontecimientos y comportamientos.

Recorrer la ciudad, experimentarla  individual y colectivamente (a pie ó en automóvil), como lo señala el filósofo francés Michael de Certeau, es como leer un texto. No solamente leerlo, sino escribirlo. Este texto, de hecho, no es “uno”, sino es múltiple y cambiante. No solamente al desplazamos lo modificamos, al habitar la ciudad, al hacer uso de ella, construyéndola y modificándola activamos ese proceso de escritura-lectura.

Nos encontramos sumergirnos en un inacabado proceso de constante re-escritura y re-lectura de nuestra ciudad. Es un ejercicio cotidiano que todos hacemos.

¿Cuáles son los mensajes que observas en tu ciudad?, ¿qué mensajes dejas en ella?

En la calle Tercera, Tijuana, Baja California.

El texo cambiante de la ciudad

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